
El hígado graso significa que se ha acumulado grasa en las células del hígado. Es un hallazgo cada vez más frecuente y muchas veces se detecta en un ultrasonido abdominal solicitado por otro motivo.
En la mayoría de los casos se relaciona con factores como el sobrepeso, la resistencia a la insulina, la diabetes, los triglicéridos elevados y el estilo de vida. Su presencia es una señal para revisar el estado metabólico general.
El diagnóstico suele apoyarse en el ultrasonido, exámenes de función hepática y una valoración clínica que integra sus antecedentes. En algunos casos se solicitan estudios adicionales según la evaluación médica.
El manejo se orienta a los cambios de estilo de vida, el control de las enfermedades asociadas y el seguimiento. No se trata de un diagnóstico para alarmarse, sino de una oportunidad para cuidar su salud de forma ordenada y con acompañamiento.


